Aquí les dejo un texto que escribí para mis amigos de Zoomorfosis. No dejen de visitar su web www.zoomorfosis.com.ar porque contiene invaluable material, reportajes, testimonios veg, etc. Gracias a Gus y Marisa por darme el espacio y el ofrecimiento constante para darnos ayuda en nuestra labor social con animales humanos.
Todos fuimos cachorros y todos somos animales.
Cachorros humanos: diferencias que no existen.
Cuántas veces he oído la frase: “no es lo mismo… los seres humanos son otra cosa, los animales pueden esperar” o “los animales no tienen quien defienda sus derechos… no se pueden hacer escuchar”. Dos ideas que muchas veces separan a quienes en el fondo hacen lo mismo: AYUDAR a seres sintientes.
¿Cuál es el motivo para disminuir las acciones del otro? Simplemente la incapacidad de ver a todo ser que pisa este mundo como alguien que busca vivir y persigue la felicidad. De esto estoy tan seguro que hasta una mosca expresa dicha sensación. ¿Alguna vez alguien vio una que se golpee contra el suelo, vuelva a subir y nuevamente a caer con el motivo de quitarse la vida? NO. Simplemente quiere vivir.
Tampoco nunca vi una torturarse cerca de las llamas: no quiere sufrir, a su manera, quiere ser feliz.
Cuando uno asume que todo ser busca vivir y ser feliz ya no importa si estás en un barco u otro; ya no importa a quien o que tipo de ser vivo intentes ayudar en su búsqueda de la felicidad. No hay verdadero motivo para vivir separados y divididos, todo lo contrario, se necesita más que nunca integración.
Hay algo muy claro en todo esto. Quien ayuda a los animales o humanos – recordemos que en realidad los humanos son por definición animales- dedica parte de su tiempo para dar alivio a quienes tienen algún tipo de problema. No importa cual sea el destinatario de tu amor, lo que importa es tu acción. Si esa acción existe de alguna manera, podemos decir que el gran paso ya está dado y que expandir tu solidaridad con la otra “categoría” es cuestión de tiempo, porque en el fondo tu actitud es ayudar a otros a ser felices. Esta acción de dar y ayudar es el factor común que une a todos los que estén trabajando en el área que sea. Por ejemplo, quien lleva una dieta vegetariana por el respeto a los animales está tan cerca de ayudar a los niños carenciados como quien ayuda en comedores infantiles a comprender la importancia del respeto animal. Por distintos caminos ambos comprendieron la importancia de la solidaridad. Solo un prejuicio los separa.
¿Por qué estamos divididos?
Imaginemos un juego. Hay dos bandos, supongamos la obviedad de malos y buenos. Los buenos tienen buenas intenciones donde hasta los malos pueden encontrar un lugar para dejar de ser “los malos”, pero dadas las reglas y el posicionamiento de las piezas es difícil de alcanzar si no hay trabajo en equipo. Los malos tienen un objetivo bien claro: que no ganen los buenos y estirar la partida el tiempo que sea; y una estrategia bien clara: causar confusión y división en los buenos para evitar su unidad. En el fondo los buenos fueron malos en algún momento y es fácil reflotar la competitividad individual, egoísmo, mediocridad, etc. El primer paso que los malos hacen es inventar la palabra “utópico” y así desmoralizar al equipo contrario, pues siempre parecerá que la meta es inalcanzable. De a poco se establecen prioridades y conceptos abstractos en el equipo de los buenos. Con cada división generada, cada ataque a los malos está más aislado y cuenta con menos apoyo del equipo, pues cada uno está en su propia división abstracta, porque lejos está de ser cierta. El concepto de que las intenciones de los buenos son utópicas toma más y más fuerza creando cada vez más distanciamiento entre los grupos y la moral cae. ¿Qu é debe hacer el equipo para vencer?, muy simple, UNIRSE, porque en el fondo la victoria “utópica” se puede lograr si se trabaja en unidad.
Cachetada o puño.
La diferencia es como una cachetada o un puñetazo. Tenemos la mano abierta, y suponemos que en el equipo hay 5 divisiones. Si pegan separadas, apenas dejarán una marca colorada en la cara del equipo contrario, pero si se unen, si cada dedo se cierra para hacer contacto con los otros, la palma se transforma en puño y ese puño es quien puede noquear al equipo contrario. El sistema divide y atomiza las buenas voluntades y saca provecho de la incapacidad de ver el problema y la solución como un todo.
Si uno analiza e investiga, encuentra que el trabajo social -sea en el ámbito que sea- está fuertemente ligado al trabajo solidario con la naturaleza y los animales y viceversa. ¿Saben los ecologistas que la medida ecológica más extrema, útil e instantánea es el vegetarianismo? ¿Saben los trabajadores sociales, incansables luchadores por erradicar el hambre en el mundo, que el vegetarianismo es una de las soluciones más rápidas? ¿Saben los proteccionistas la importancia de educar a los sectores de escasos recursos de una manera correcta para que no sean ellos quienes luego provoquen el acrecentamiento de animales domésticos desamparados? ¿Saben los activistas vegetarianos que la lucha por los derechos infantiles como la salud es un camino que ellos también deben transitar? ¿Sabe un ambientalista que un sistema social precario genera inconsciencia ecológica? Todo forma parte de un gran todo y todos tienen algo que aportar. Cada aporte, cada presencia, cada lazo, da la unidad a un grupo que hasta hoy está dividido. Una gran venda siempre es mejor que muchas curitas.
Trabajar sinérgicamente.
Aquí no se habla de suplantar roles ni establecer prioridades sino de cooperación. Cada dedo de la mano sigue siendo “un dedo” a pesar de que por un momento forma parte de un puño. El índice sigue siendo el que señala, el pulgar el del OK y así con todos, pero se aprovecha el poder de la unidad. Si se coopera en lugar de tantas cachetadas se pueden dar puñetazos al sistema. Después de todo, más que equipo de buenos y malos, están los que sí existen en la realidad que son: Despiertos Vs Dormidos. Con cada sacudida al sistema los dormidos se despiertan y los que están en estado somnoliento se terminan de despabilar.
Somos parte de un reloj. A algunos grupos de activistas o trabajadores sociales les ha tocado ser la aguja de segundos, a otro la de minutos y a otro la de la hora. Simplemente cada uno por sí solo mucho no puede hacer, solo logra su trabajo parcialmente. Pero las tres agujas actuando independientes pero coordinadas entre sí, logran el milagro de rotular el tiempo con excelente precisión.
- SE PUEDE -



- TODOS ESTAMOS EN EL MISMO BARCO -


En la práctica.
Debo reconocer que por mucho tiempo estuve dormido y otro tanto somnoliento. Pero un día todo cambió para mí. De repente muchas piezas encajaron y tuvieron sentido. Me di cuenta que el vegetarianismo era mi camino y también el de aprovechar lo que me tocó para devolver algo de gratitud a la vida que ha sida tan generosa conmigo y tan desafortunada con otros. Algunos dirán que es el karma, otros que “por algo será”… pero sea o no justificable el sufrimiento ajeno, prefiero vivir sabiendo que no muere un animal por mi paladar o que alguien sufre menos por un pedacito de mi voluntad y tiempo. Así fue que en mi descreimiento se me ocurrió decir “invito a todos los que quieran ayudar a los nenes y juntemos juguetes para llevar en la navidad a los nenes en hospitales públicos” . El descreimiento se volvió en banca rota. Para mi sorpresa se junto mucho más de lo que imaginé que se juntaría. Descubrí para mi mismo que la mayoría tiene una fuerte tendencia a ayudar, solo necesita alguna forma de canalizarla con alguna ayuda externa. Se armó un grupo hermoso de personas que ayudan a diario en comedores, hogares, hospitales, e incluso a gente que vive en la calle. Otra cachetada fue, cuando muchos incorporaron la idea veg. ¿Por qué había subestimado tanto la voluntad de las personas? No paro de aprender de ellos que me demuestran que después de todo, no somos pocos los que creemos que se puede ayudar a cachorros humanos y no humanos a la vez…
De repente en las provincias de nuestro país, como San Juan, Santa Fe, Corrientes o lugares más distantes aún como Bogotá y Cali en Colombia y en el D.F en México, seguidores de la banda se unieron bajo una misma bandera: ayudar . Se han juntado miles de juguetes, ropa, útiles, de todo. Es por ello que estoy profundamente agradecido a todos los que ayudan en las movidas porque no recibimos ayuda de ninguna organización privada y todo es a pulmón. Yo solo soy un comunicador más, un peón más en el tablero. Marisol Koren se cargó el proyecto al hombro y le dio forma y organización. No nombraré a todos porque son muchos y no quisiera dejar a nadie fuera, pero todos los que forman parte de esta iniciativa, desde Argentina a Paraguay, de Colombia a México hacen que muchos nenes tengan una sonrisa, un material para poder estudiar o alguna ropita para abrigarse. Tenemos un grupo en Facebook donde todos pueden unirse y ponerse en contacto con otros miembros. Si estás en Buenos Aires, San Juan, Colombia, etc., allí podés contactar y brindar tu ayuda al grupo más cercano: http://www.facebook.com/group.php?gid=50427659776
No solo se han realizado donaciones materiales sino también se compartieron momentos como un taller de danza, arte con globos, etc. Parte del grupo visita regularmente las instituciones donde charlan y pasan momentos y regalan compañía.
Vuelvo a repetir, esto no es mérito mío. El trabajo más duro lo hacen todos, yo solo aprovecho los canales de comunicación que la vida me dio para darle fuerza. De más está decir que este grupo está abierto para nuevas propuestas de ayuda porque de eso se trata todo esto.